Ahora que estamos en plenas vacaciones, no descuides tu seguridad y tranquilidad y la de tus familiares.

Revisa los niveles de refrigerante y aceite, en estas épocas de calor, no sometas al motor de tu automóvil a una situación de riesgo, ya que las mayores temperaturas pueden provocar una mayor evaporación de los refrigerantes y un mayor consumo de lubricante debido a esta situación.

Revisa aquellos elementos que transmiten la potencia del motor a la transmisión como el embrague y los que frenan al vehículo, como son los frenos.

Atento a los amortiguadores por su importancia para reducir los metros de frenada en caso de emergencia y el confort del habitáculo.

Hay que estar atento a los sonidos y vibraciones «no habituales» en el vehículo, pueden ser una «alerta» temprana de una avería que puede derivar en algo más grave.

En definitiva confía en un profesional y trasládale la información que te inquiete para mantener tu vehículo a punto, ellos harán las reparaciones oportunas con confianza y garantía de que puedas disfrutar de tu vehículo.

Una revisión a tiempo, evita en muchas ocasiones grandes reparaciones.